Martinsa, líder
inmobiliario, suspende pagos
MADRID. Tras casi un año
aguantando el tipo, España tiene ya su mayor inmobiliaria en
suspensión de pagos. El consejo de administración de Martinsa-Fadesa
decidió a última hora de ayer presentar el concurso de acreedores
poniendo negro sobre blanco la realidad económica por la que
atraviesa el país y dejando en evidencia la gestión del Gobierno,
que hasta el último momento tuvo la posibilidad de evitar lo que,
según el sector, puede ser el desencadenante de una reacción en
cadena
Los administradores de la primera
inmobiliaria del país por metros cuadrados de suelo y una de las
mayores de Europa por promociones residenciales vivas había
cumplido los requisitos que le impusieron sus bancos acreedores
para la refinanciación de sus 4.000 millones de deuda, excepto
un requerimiento que, según la compañía, dependía del Gobierno.
La obligación no era otra que obtener la concesión de un
préstamo por importe de 150 millones de euros desde una entidad
financiera externa al conjunto de acreedores, que no era otra
que el Instituto de Crédito Oficial (ICO).
El ministro de Economía, Pedro
Solbes, se comprometió con el presidente de la inmobiliaria,
Fernando Martín, antes de las pasadas elecciones generales a que
el Instituto que preside Aurelio Martínez concedería tal crédito
para evitar la quiebra del grupo. De hecho, algunos de los
bancos acreedores comunicaron a la inmobiliaria que puestos en
comunicación con el ICO, este organismo oficial había confirmado
la orden del préstamo recibida desde Economía. Eso sí, el
crédito necesitaba un respaldo que Martinsa-Fadesa ofreció a
través de garantías sobre activos valorados en 330 millones de
euros.
Pero las palabras se las lleva el
viento, que dice el refrán, y Solbes, una vez ganados los
comicios, ha perdido el interés en evitar la suspensión de pagos
de la primera inmobiliaria del país que emplea de forma directa
a 880 personas.
Cumbre ministerial
Ni siquiera sirvió ayer la
intercesión del ministro de Industria, Miguel Sebastián, que
consiguió que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, convenciera a Solbes de la convenciencia de celebrar
una cumbre ministerial entre «primeros espadas» de Economía,
Industria y Vivienda con el objetivo de calibrar las
consecuencias políticas tanto de la decisión de negar el crédito
como de los riesgos de concederlo. El vicepresidente económico
impuso sus tesis pese a la argumentación conjunta de Vivienda e
Industria con el respaldo de la vieja guardia del PSOE. El mismo
comisario europeo de Economía, Joaquín Almunia, ya vatició por
la mañana que no habría concesión para Martinsa-Fadesa, cuando
tras ser preguntado sobre la situación de la compañía se limitó
a subrayar que el sector inmobiliario español saldrá adelante
pese a las dificultades de su primer grupo.
La «cumbre» tuvo lugar durante la
mañana de ayer y concedió un hilo de esperanza al consejo de
administración de Martinsa-Fadesa que esperó lo que podía ser un
milagro hasta que el presidente del grupo recibió por vía
telefónica el no definitivo del Gobierno. Llegados a este punto,
la inmobiliaria tan sólo tenía dos caminos: presentar el
concurso de acreedores y controlar el proceso o esperar a que
uno de los bancos acreedores tomara la iniciativa y, por tanto,
teledirigiera el procedimiento.
De hecho, al mismo tiempo que los
administradores de Martinsa debatían sus opciones, se replicaban
las reuniones de consejo en la mayor parte de las cajas de
ahorros acreedoras de la inmobiliaria (ver gráfico) para
analizar sus pasos a seguir. Un dato que tuvieron muy en cuenta
los administradores de Martinsa en todo momento.
Consecuencias en cadena
Las cajas acreedoras tenían y tienen
motivos reales para evaluar su posición. Según la circular
emitida por el Banco de España sobre normas de información
financiera pública, todas las entidades que han concedido
créditos a Martinsa-Fadesa tendrán que provisionar en su cuenta
de resultados hasta un 25% del importe total prestado a la
inmobiliaria. Además, dentro de su balance las entidades
acreedoras tendrán que trasladar a la partida de activos dudosos
de cobro el importe de la totalidad del crédito concedido a
Martinsa-Fadesa
Fuente
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