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QUEMADURAS POR
BRONCEADO
Los pacientes, en su mayoría
adolescentes que no usan protección, piden ayuda tras los abusos de
fin de semana Málaga está a la cabeza del país en número de tumores
cutáneos, con una media de cinco diagnósticos diarios
Durante los meses de verano, la playa
se convierte en su punto de encuentro. Muchos llegan pasado el
ecuador del día, y no se limpian la arena hasta las ocho de la tarde
con una única meta: ponerse morenos a toda costa. Bajo esta premisa,
miles de jóvenes desafían cada fin de semana a Lorenzo sin tomar
ningún tipo de precaución. Algunos, con auténticos cócteles molotov
a base de ingredientes tan disparatados como la Coca-Cola o el
Betadine. Un exceso que pasa factura.
Médicos de familia y farmacéuticos entrevistados por este periódico
alertan de un aumento de casos de quemaduras, la mayoría
protagonizados por adolescentes que abusan del sol. Según sus
cálculos, estas lesiones -que van desde un pequeño enrojecimiento a
ampollas- representan entre el 5 y el 8% de las consultas que
atienden diariamente.
El facultativo de cabecera Aurelio Grondona explica que este tipo de
pacientes suele acudir al centro de salud los primeros días de la
semana «tras los pasones de los sábados y domingos». «El problema es
que se quedan en la playa todas las horas que pueden sin protección
de ninguna clase o con productos no recomendables», sostiene.
De primer o segundo grado
Como detalla Grondona, las quemaduras solares pueden ser de primer o
de segundo grado. Las primeras se caracterizan por un enrojecimiento
suave y rosado de las capas superficiales de la piel y suelen
desaparecer en tres o cuatro días. Las de segundo grado afectan
también a las capas internas, presentan un color rojo intenso y
generan ampollas que se curan al cabo de 8 o 10 días. En ambos
casos, la células lesionadas de la piel se desprenden y son
sustituidas por otras.
Sobre los síntomas más comunes, Grondona precisa que varían según la
gravedad de la quemadura. «Lo habitual es que el paciente llegue con
la piel roja, picor y mucho calor, aunque en ciertos casos también
aparecen dolores de cabeza, fiebre o bajadas de tensión», enumera.
Ante un cuadro de estas características, los médicos aconsejan
hidratación abundante, usar una crema con corticoides, tomar
paracetamol en caso de fiebre o algún antihistamínico para aliviar
el picor.
En opinión del médico de familia José Manuel Aranda los malagueños
cada vez están más concienciados con los riesgos del sol, aunque
reconoce que todas las semanas ven casos de excesos, «principalmente
de chicas jóvenes que quieren ponerse morenas a toda costa»,
sentencia.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Málaga, Javier Tudela,
también constata que las boticas reciben estos días más consultas
ligadas a quemaduras. «Son clientes que nos comentan que se les
olvidó ponerse crema o reponérsela y que llegan con la piel
destrozada. Cuando les vemos ampollas les animamos a que vayan al
médico», sostiene.
Además de daños puntuales, los expertos recuerdan que una quemadura
solar con ampollas duplica la probabilidad de desarrollo de
melanomas malignos. Una patología muy frecuente en la provincia.
Así, según datos recientes aportados a SUR por el jefe del servicio
de dermatología del Hospital Clínico, Enrique Herrera, Málaga está a
la cabeza de España en el número de cánceres de piel. Cada día se
diagnostican unos cinco tumores cutáneos en la Costa del Sol.
Para prevenir estas lesiones, los médicos recomiendan evitar las
exposiciones prolongadas entre las once de la mañana y las tres de
la tarde (cuando las radiaciones son más fuertes), protegerse con
gorra y gafas de sol, aplicar los productos de forma generosa y
repetir la operación con frecuencia.
SEGÚN EL TIPO DE PIEL...
Los dermatólogos aconsejan elegir bien el solar más adecuado para
cada tipo de piel. Tome nota:
Fototipo I: Personas con piel muy blanca, ojos y cabellos claros que
suelen quemarse con facilidad al tener la piel muy sensible. Se les
recomienda pantalla total.
Fototipo II: Piel blanca, ojos azules o pardos, pelo rubio o
pelirrojo. Estas personas se queman rápido ya que también tienen la
piel sensible. Deben usar protección máxima, con índices del 15 al
20.
Fototipo III: Piel blanca, cabello y ojos castaños. Pueden quemarse
ligeramente, ya que su bronceado es gradual. Se les recomienda
protección con índices de 10 al 15.
Fototipo IV: Piel suavemente tostada y ojos oscuros. Se puede quemar
de forma ocasional. Deben usar una protección moderada, con índices
del 6 al 10.
Fototipo V: Piel oscura, amarronada. Apenas se queman y se broncean
rápidamente. Han de usar un índice del 2 al 6.
Fuente
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